viernes, 6 de marzo de 2009

Esto no es un pato


“Imágenes de archivo, una enciclopedia para toda la familia” es una exposición en la Casa del Encuentro del Museo de Antioquia en Medellín compuesta por un conjunto de partes ordenado bajo el nombre de curaduría (antes eran llamadas colectivas). Hay un texto a la entrada, una cita célebre y más de 20 obras dispuestas en salas y corredores. Si camina como pato, nada como pato y grazna como pato ¿es un pato?¿es esto una curaduría? Los interrogantes surgen a partir de las partes mismas.

El texto de presentación es un compendio de ideas rotas, podría estructurarse un ensayo, un discurso, una fábula, pero la escritura es difusa, se debate entre educar a las familias visitantes o recordarle al criollo ilustrado una tesis sociológica, la falta de creatividad exilia la felicidad y esa apatía se trasmite al lector.

La cita célebre es de Borges, citada en algún libro de Foucault, y reencauchada en producciones académicas que quieren darse un aire literario en medio del rigor; los escribidores explotan sin mesura esas canteras llamadas Nietzche, Benjamín, Pessoa, Zuleta o Derrida, les arrancan pedazos a dentelladas pero no digieren su forma de expresión, el formato ICONTEC continua inalterable, las buenas intenciones comunicativas contrastan con pobreza formal y poca imaginación.

Las obras, todas de reciente factura, proyectos de grado o restos de una novel exposición, cargan el sambenito de la propuesta curatorial —la enciclopedia—, y ante un tema de peso y ligereza, lo mostrado ilustra con ocurrente desparpajo lo que le corresponde. Hay ejercicios de archivo, medición, historicismo, arte sobre arte… juiciosas tareas escolares, pies de cita, retórica, contracultura institucional y una que otra discreta singularidad —menos taxonómica y más alegórica— que no alcanza a generar un contrapunto temático o formal (hay algo de pintura, pero por atavismo nostálgico, no por concreción). Más que curaduría lo que hay es un servicio capaz y diligente de cazatalentos y gestión cultural. La falta de contraste en la selección hace pensar que las obras estarían mejor agrupadas bajo una de esas categorías genéricas que permiten a los jóvenes artistas pernoctar en las instalaciones museales: Arte Joven, Nuevos Nombres, Arty-party, etc… Los museos, avaros con su capital consagratorio, serviles a la demagogia, le apuestan poco a las exposiciones individuales, usan la vía purgativa de las exposiciones colectivas, ¿la forma educada de llamarlas?: curaduría.