jueves, 18 de junio de 2009

Bienales y peceras


En la ciudad de Luleå en el extremo norte de Suecia, a 90 kilómetros del círculo polar ártico, se inaugura este miércoles la bienal de arte “LAB 09”. El lunes a las siete de la noche hubo una charla abierta al público con el curador donde los artistas participantes describieron su trabajo a partir del tema de la convocatoria: “Riesgo”.

Un artista mejicano contrató a una mujer especializada en hipnotismo para hacer sesiones individuales a voluntarios que aceptan meterse en un cubo blanco donde hay un sillón, una silla y una cámara de video, luego, sobre una de las paredes de la cantera de sueño artificial, mostrará un video que dará cuenta de las experiencias.

Una pareja estadounidense investiga a un gran magnate sueco que logró tener a comienzos del siglo pasado el monopolio de la producción de fósforos en más de 37 países, hará un análisis a la psique sueca.

Para mostrar la fragilidad de la mujer, una rusa embarazada recreó una secuencia de la película ‘El Acorazado de Potemkin’ en la que un coche de bebé baja por una larga hilera de escaleras. Otra rusa toma fotos de gente bajo el agua porque “ahí no se puede respirar”, dice que eso hace que las personas sean como son; no ha encontrado colaboradores para su obra, a pesar del verano el agua está helada y todavía nadie se ha querido retratar.

Un surafricano dijo estar en contra del sistema político y va a esparcir litros de Coca-Cola en el suelo, como cuando ‘Los Trotamundos de Harlem’, un equipo de baloncesto acrobático, se presentaron en un salón de baile. Este episodio lo llevó a investigar también el Jazz, hará una acción que mezcla lo musical con lo deportivo.

Una brasilera está haciendo líneas con hilo negro de un lugar a otro de la sala, su trabajo no tiene un contenido definido y se llama “De todo el mundo para todo el mundo”.

Una polaca puso una centena de espejos alineados en cuadrícula sobre una pared, quiere hablar sobre la fragmentación del ser.

Un alemán instalará una pecera especial con unos peces que curan la piel de la gente a punta de pequeños mordiscos. Se inspiró en un revista médica. Admite que la eficacia no está comprobada porque lo que cura es la saliva y él no la ha visto, aunque sí muerden de una forma muy agradable, chupan. Trajo 40 especimenes y hay que comenzar pronto porque uno ya se comió a otro…

Y así, por horas, hablaron los artistas. En Luleå, en esta época del año no hay noche, el sol baja, toca el horizonte y sube, no se esconde, tal vez este día sin párpado hizo que la charla se extendiera más de lo planeado. El público eran los mismos artistas, los organizadores y un par de periodistas, una audiencia hipnotizada ante su propia presencia.

Las bienales son peceras para los artistas del mundo, sus pesquisas y divagaciones difícilmente podrían tener sentido en otro lugar.